En la corteza del chopo yacen escritas a sangre y savia nuestras iniciales muertas.
La sazón de los frutos se guarda en bóvedas de agua que las raíces de los membrillos horadan.
En este tiempo que me aleja de ti como del mar todo lo que temo vendrá al hombro de la noche para visitarme entre tinieblas.
Cuando el viento silbe su balada de invierno sobre la cal del muro y los pájaros adivinen la lluvia, alcanzaré la edad del fuego fatuo y nuestras iniciales regresarán vivas del instante futuro de la nieve.
Blog de Pedro Porres Oliva. Poesía, narrativa breve, aforismo. Escritor de relatos históricos en: Córdoba, las historias perdidas (Ed. El Almendro)
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